El Mamoncillo previene y combate el cáncer pero la industria no quiere que lo sepas

El mamoncillo, Melicoccus bijugatus, es originario de las regiones tropicales de América, específicamente de Colombia, Venezuela y la isla de Margarita.

Se agrupa en grandes racimos, compactos y pesados. Los mamoncillos son verdes y redondeados con una pequeña prominencia en la punta. La cáscara es lisa, delgada y frágil, que debido a su dureza los mantiene frescos por mucho tiempo y posibilita ser transportados a los mercados.

Son apreciados como fruto comestible. Su pulpa es brillante de color salmón, marfil o amarillento, translúcida, gelatinosa y muy jugosa pero escasa, que por lo general se aferra con tenacidad a la semilla.  Cuando están maduros, pueden ser desde muy dulces hasta claramente ácidos.

Propiedades del mamoncillo

Es rico en vitamina A y C,  así como aminoácidos, minerales, y ácidos grasos insaturados, fibra, calcio, fósforo, hierro, tiamina, riboflavina, niacina, vitaminas B12, taninos, triptófano y lisina. En general es un fruto bastante alimenticio y con alto valor nutritivo.

Por su altísimo contenido en vitamina A y C es un adecuado apoyo para el cuidado y desarrollo de la vista y favorece a activar el sistema inmune, importante para las mujeres en gestación, además de impedir, entre otras cosas, la proliferación de elementos infecciosos.

Asimismo se destaca por su alta presencia de minerales, entre ellos  calcio, fósforo y hierro.

Se han publicado estudios que señalan su efectividad para ayudar a controlar la propagación de células cancerígenas y proteger al organismo de los efectos nocivos del tabaco.

Es un fruto especialmente indicado en casos de hipertensión arterial por su bajo contenido en sodio y elevado en potasio, con poder tanto depurativo como diurético.

Es beneficioso para  desinflamar la vejiga  y  en infecciones de los riñones.

Por su efecto astringente es útil a la hora de combatir la diarrea y es muy digestivo. En algunas personas hasta provoca efecto laxante.

En fin, se trata de un fruto con  gran cantidad de elementos y propiedades nutricionales. Es bastante completo y perfecto para el consumo de toda la familia. Su alto nivel nutricional mejora la calidad de vida y por ello debe estar incluido en la dieta habitual.

Muchos son los que adoptan este fruto como si fuera un “milagro”, aunque tenemos que ver cuáles son realmente sus propiedades, y matizar cómo sirve para prevenir el cáncer y no realmente para su cura. De todos modos todavía se dice que sirve para ello.

Como ya he dicho existen diversos beneficios de el Mamoncillo al margen de ser bueno para el tratamiento del cáncer (o eso se dice); beneficios que ahora señalamos con detalle:

  • Activa el sistema inmunológico evitando la proliferación de virus y bacterias.
  • Su ácido orgánico ayuda en la gestación de las mujeres, aumentando las defensas debido a la producción de proteínas.
  • Contribuye a la mejora de epitelios.
  • Combate el malestar de riñones.

Por otro lado, el Mamoncillo es un buen remedio a base de Vitaminas C., por lo que se puede utilizar para

  • Infecciones urinarias
  • Infecciones bronquiales
  • Mujeres embarazadas ya que esta sustancia aumenta la producción de proteínas que alimenta al sistema de defensa.

Otro de los beneficios o tratamientos de el Mamoncillo es que es vital para los fumadores, y ayuda en el caso de tener en mal estado los riñones Sus propiedades son efectivas también para cuadros de resfriados y fiebre.

Considerado como parte de la dieta diaria. Es un fruto de consumo fresco, y se dice que reporta contenidos de vitaminas B1, B3, B6 y B12, así como minerales, aminoácidos y ácidos grasos insaturados como oleico, linoleico en cantidades considerables.